Mientras lees esto, la población iraní que alza su voz en contra del régimen autoritario y dictatorial que los gobierna está siendo masacrada en medio de un apagón mediático donde las comunicaciones del país con el exterior son inaccesibles para el grueso de la población y los canales de TV nacionales difunden las amenazas del gobierno hacia cualquiera que quiera manifestarse en contra de él.
¿Dónde están hoy los autoproclamados guardianes de los derechos humanos? ¿Dónde las instituciones que se envuelven en solemnidad moral? ¿Dónde Greta y el coro de activistas profesionales cuando la televisión estatal iraní anuncia, sin rubor, que quien salga a protestar será fusilado?
El silencio no es neutral. El silencio es complicidad. Y El Club de los Viernes no se queda callado.
Firma para visibilizar la violenta situación que sufre la población de ese país y hacerle saber a la clase política nacional y mundial que todos estamos mirando lo que sucede en Irán, y de ninguna manera aceptaremos silencio cómplice ni apoyo a dictaduras por parte de nuestros gobiernos.
No hablamos de matices geopolíticos ni de debates académicos: hablamos de un régimen que amenaza con matar a sus ciudadanos por ejercer el derecho más elemental, el de disentir. Y, sin embargo, no hay manifestaciones multitudinarias en Europa, no hay pancartas, no hay indignación viral.
Los medios de comunicación presentes en el país de oriente medio hacen silencio. En las últimas horas vimos cómo en diferentes países, ciudadanos alertados por esta situación se manifiestan frente a las sedes locales de sus medios de comunicación con sabida presencia en Irán, protestando por el silencio total ante las masivas protestas contra la República Islámica y la brutal represión del gobierno a civiles.
Defender los derechos humanos cuando no cuesta nada, cuando no hay riesgo, cuando incluso hay subvención, aplauso o prestigio, es fácil. Lo difícil —y lo verdaderamente moral— es defenderlos cuando el verdugo no encaja en el relato, cuando el opresor se disfraza de “víctima del sistema” o de “resistencia cultural”.
Desde El Club de los Viernes sostenemos que los derechos humanos no son un menú a la carta. O se defienden siempre, o no se defienden. Todo lo demás es impostura. Y la historia —implacable— no absuelve a los cobardes.
No dejemos de recordarle al mundo que Irán lleva 13 días de protesta contra una dictadura cruel, asesina, y sanguinaria. Queremos ser claros: a la fecha se han confirmado más de 300 fallecidos a causa de la represión.
Firma para visibilizar. Firma para denunciar. Comparte para divulgar y hacer llegar el conocimiento de esta situación a todo el mundo: los medios no lo harán.
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