Nuestro país no puede doblegarse ante el chantaje internacional ni normalizar la vulneración sistemática de sus fronteras.
En las últimas semanas, hemos presenciado cómo la ciudad de Ceuta ha sido víctima de un violento episodio de invasión disfrazada de “inmigración”. No es una casualidad que sucedan este tipo de episodios dada la ausencia de interés por el ejercicio de la soberanía del presente gobierno. Sumado a la guía documentada de agentes marroquíes, la inaceptable pasividad del Gobierno de Pedro Sánchez termina permitiendo este tipo de sucesos terribles que atentan contra la paz, el orden público y la prosperidad social.
Nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado están al borde del colapso operativo. La Policía Nacional y la Guardia Civil han denunciado públicamente que se han visto reducidos a meros «espectadores» ante la avalancha, careciendo por completo de los medios materiales y humanos necesarios para hacer cumplir la ley y garantizar la integridad del territorio nacional.
En lugar de atajar el problema de raíz, defender la soberanía y garantizar el orden, la única respuesta del Ejecutivo ha sido institucionalizar la negligencia: ceder 16.000 metros cuadrados en el Puerto de Ceuta para asentar a miles de inmigrantes irregulares, prolongando el desborde y la inseguridad hasta finales de 2026 ó 2027.
La verdadera libertad civil y el progreso en el marco de este sistema son imposibles si el Estado no cumple bien con su rol en defensa y seguridad, que son dos de sus funciones básicas. Un país que renuncia a controlar sus fronteras es un país que entrega su soberanía.
EXIGIMOS:
- Dotación inmediata de recursos: Refuerzo urgente y permanente de efectivos y material técnico para la Guardia Civil y la Policía Nacional en las fronteras de Ceuta – Porque se trata de una emergencia nacional que ya está afectando también a la población de la península y las relaciones internacionales españolas con otros países de la Unión Europea como Italia.
- Firmeza diplomática y fin del chantaje: Cese absoluto de las concesiones a Marruecos y respuesta contundente ante el uso de la inmigración masiva como arma de presión política.
- Cumplimiento estricto de la ley: Agilización de los trámites de expulsión y retorno, poniendo fin al modelo de campamentos improvisados que el Gobierno pretende perpetuar en el puerto ceutí para terminar naturalizando a estos invasores como parte de la población española.
Mientras lees esto, el orden y la seguridad de tu país siguen comprometidos. No podemos acostumbrarnos a la irresponsabilidad política.
Alza tu voz y defiende la soberanía.
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